Es sabado a la mañana.
Las ventanas del barrio estan abiertas.
Hace mucho calor y, en la calle de tierra, tres chicos se refrescan
con una manguera.
Felix y Lucia los miran por la ventana, quiserian jugar con ellos
pero tienen que ayudar con un trabajo.
Al mediodia, Lucia anuncia: “¡Terminamos! ¿Nos
dejas salir?”. “Prefiero que se queden en casa”,
contesta el papà. “Esos chicos no me gustan…”.
Lucia protesta. El papà ordina: “¡Basta! ¡Silenzio! ¡No
quiero oir el vuelo de una mosca!”.
Pero las moscas que vuelan en el centro de la habitacion siguen zumbando
sin importarles nada de nada. Lucia, cuando quiere, tambien zumba
aunque la hagan callar a la fuerza.
“¡En esta casa, los chicos escuchan y no hablan!” grita furioso
el papà.
Felix quiseria salir a jugar pero no se anima a decir lo que piensa.
Hace rato que se dio cuenta de que él es muy chico y su mundo
también.
Justo en ese momento, el piso, las paredes y los vidrios comienzan
a sacudirse. ¿Que pasa? ¿Serà un
terremoto? ¿Entrò en erupciòn un volcan? ¡Parece
como si hubiera fuego en el aire!
¡ES UNA MURGA!
Llegaron en un camion y bajaron sus instrumentos. En unos minutos,
ganaron la calle. Le sacudieron el aburrimiento a la tarde de encierro.
Algunos vecinos rezongan, se alteran. “¿Qué son
esos ruidos a la hora de la siesta? ¿Por qué no van
a molestar a otro lado?”.
“Elegimos esta quadra porque casi no pasan autos. Ademas, hoy es sabado…”,
contesta el del Bombo. No importa, la señora Tota exige
que la dejen dormir. Juan tampoco quiete barullo en su vereda y a los
muraña no les gusta la gente extraña, aunque sean del
mismo barrio.
“¿Y si van a la estacion abandonada?” pregunta Lucia desde
la ventana. “A esta hora no hay nadie.”
“Buena idea. ¡Gracias!”. “¡Quieren venir y ver
el ensayo?” invita una murguera. Lucia y Felix no responden. “Vamos.
Yo los acompaño. De paso, veo de qué se trata”, decide
la mama. El papa, sorprendido, los despide en silencio.
Los tres siguen al lento camion de la murga. Felix mira el cielo
y piensa: “¿Cuando fue que se volviò tan linda
la tarde?”. Al llegar, no saben para donde mirar primero. Los
que bailan parecen destartalados. Hay unos zancudos que son una risa.
Otros que payasean. Un lanzallamas y dos que hacen malabares revoleando
piedras, zapatos y naranjas. Felix se balancea al ritmo de la musica.
No se da cuenta, pero empieza a baillar. Sigue el bombo y
se desarma. Bailar se le escapa. Se le sale.
Un hombre con silbato le pregunta: “¿Querés entrar
a la murga?”. “¿Puedo? ¿Y mi hermana…?”. “Puede
entrar cualquiera que tenga ganas”.
¿Una semana dura mas de siete dias?
¡A Felix le parece que pasan años hasta el primer ensayo! Felix
mira como bailan los mas chicos, los que llaman “mascotas”.
Los mayores se ofrecen a enseñarle los pasos. Muchos son hijos de los “murgueros” grandes.
Estan en la murga desde que nacieron, pero reciben bien a los nuevos.
A Lucia no le interesa el baile. Le gustaria escribir letras de canciones. “Todo
es cuestion de probar…”, dice uno de los directores, “Y
si no, en una murga, ¡hay mil cosas mas para hacer! Hasta las
mamas que vinieron con los chicos ayudan en lo que pueden.”.
La Murga comincia a coinvolgere tutto il vicinato!
La murga
Al principio, para Felix no es facil. No tiene problemas para bailar.
Tiene problemas para llevarse bien con algunos compañeros.
Se pelea por tonterias con los varones. Es impaciente con las chicas… Patas,
el director, le esplica: “Nadie tiene que pasar sobre los derechos
del otro. Solo el que respeta se hace respetar”.
¡Patas se las sabe todas! Empezò como mascota. En
la Murga creciò, conociò a su novia, y se casò. Felix
intenta no enojarse por cualquier cosa. Y comienza a mirar a sus compañeras
con entusiasmo. Se pregunta: “¿Estarà aqui mi futura esposa?”.
Las semanas estàn llenas de asombros: reuniones de la murga
para intercambiar ideas. Ensayos que se interrumpen para arreglar
cosas del barrio. Rifas. Sorteos. Ferias del Plato. Asì se
junta el dinero para que cada uno pueda tener su traje. Tambien para
el transporte y la comida.
Felix, Lucia y su mama se sienten agradecidos. Pero el papa no està contento.
Cuando Felix trae el boletin, se pone a gritar. “¡Se
acabò la Murga! ¡Para todos! ¡No quiero mas vagos!
Hasta que este chico no levante las notas, ¡nadie se va a mover
de acà!”.
El papà tiene miedo. No quiere que sus hijos menores sigan
el ejemplo de Josè, el mayor. No quiere que abandonen sus
ocupaciones. Que se pierdan por ahì. Que se junten con malas
compañias.
“Mi papà no me conoce, yo no soy Josè”, piensa Felix. “Josè es
Josè y yo soy yo”. Felix studia. Pero algunas materias le cuestan.
Necesita ayuda. Varios compañeros de la Murga ofrecen, de onda, apoyo
escolar. Estudiando, los hermanos vuelven a los ensayos.
Terminan las clases. Los ensayos aumentan. Felix y Lucia estan entusiasmados.¡Entre
la mama y la costurera del barrio, dejan listos los trajes! Tienen
los tres colores de la murga. Esos colores fueron elegidos en una
asamblea.
Los dibujos de lentejuelas son distintos en cada traje. Los apliques
cuentan los gustos de cada uno, que le importa mas. Quien es.
¡Llega la primera actuacion!
Van a ir todos. La mamà ayuda Lucia a pintarse en el baño
y el papà ayuda a Felix a vestirse en la pieza. Cuando los
hermanos se ven, se rien. ¡Estan mas parecido que nunca! La
familia sale de la casa. De la cuadra de enfrente tambien sale un
murguero. Y de la otra. Cuando se acercan al lugar donde los esperan
los micros, la calle està pintada de rojo, oro y blanco.
¡La Murga sale a brillar! El publico se abre a su paso. Se adelanta el
portaestandarte. Despues, las mascotas. Atras, las mujeres.
Le percusion. Los varones. A los lados, van liderando con el silbato los directores.
Los fantasias pasan de costado. Laten los bombos. Marcan el
paso. Los murgueros patean la calle. Los brazos flamean, parecen
de trapo. Barriletes desatados. Formas del viento. Suben al escenario los cantores.
Ahi està Lucia. Ella va a cantar la cancion de presentacion y la de
retirada. A Felix, la levita no le cabe de la emocion. Otros chicos cantan,
junto con Pepe el carpintero, la cancion de critica. Uno a uno van reclamando
sus derechos...
Cancion de Critica
“Este año le dedicamos
nuestra critica cantada
a un problema que es mundial
y no es ninguna pavada”
“Nos ponemos la levita
marchamos con elegancia
y exigimos que se cumplan
los Derechos de la Infancia”
Mis derechos son los mas bellos
y hoy hablamos sobre ellos…
“Derecho a ser como todos
derecho a la identidad
a un nombre y un apellido
y a vivir en igualdad”
“Queremos ir a la escuela
por el derecho a estudiar
a usar las computadoras...
¡No las volveremos a desarmar!”
Mis derechos son los mas bellos
solo que nadie se acuerda de ellos…
“Queremos saltar, girar, correr
Tenemos derecho a jugar
ir a nadar, subir a un arbol
¡Prometemos bañarnos al regresar!”
“Sepan que si algo me duele
tengo derecho a un doctor
quiero crecer y estar sano
para eso no basta el amor”
...aunque al ver una vacuna...
¡Enseguida me siento mejor!
“Quiero decir lo que pienso
tengo derecho a ser escuchado
que comprendan lo que siento
si estoy bien o preocupado...”
“Yo quiero vivir mi infancia
tengo derecho a ser mantenido
que no me obliguen a trabajar…
Yo lo haré cuando haya crecido”
Mis derechos son los mas bellos
solo que pocos se acuerda de ellos…
“En esta Murga aprendimos
a respetarnos, ¡eso se siente!
y los derechos y obligaciones
que nos unen a la gente…”
¡Porque todos somos iguales,
aunque seamos diferentes!
Se terminò el carnaval, ese momento unico
donde todo està al reves. O al derecho.
En la casa y la quadra de Felix y Lucia, hubo varios cambios. El
papà casi no les pide ayuda con el trabajo. Y haora deja hablar.
Juan ahora le dice a todo el mundo que la murga es buena para el
barrio. A Tota sigue sin gustarle. Pero no puede gustarle a todo
el mundo.
Durante ocho dias, Felix se mostrò: hizo lo que quercia y
dijo lo que sentia. Todavia sigue sintiendose un chico. Pero ahora
le gusta. Le parece que el mundo creciò a su alrededor.
Graciela Repun |